miércoles, 25 de junio de 2008

Cacerolas de teflón

Letra:

No te oí... En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos olvidados.

No te oí... Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.

Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes sólo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes,
con valiente aroma de olla popular.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a sonar con los tambores militares
como tantas veces te escuché sonar.

No te oí... cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente, asfixiado.

No te oí. Puede ser que mis oídos oigan mal,
pero no escuché en la exposición rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, porque venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo
de juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.

Cacerola de teflón, volvé al estante
de los muebles de las casas elegantes
que las cocineras te van a extrañar.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a sonar en los conciertos liberales
como tantas veces te escuché sonar.

No te oí en el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán.
No te oí en los desalojos ni en los barrios inundados de este lado.

No te oí, en la esquina de Rosario que estalló
Cuando el ángel de la bici se calló
y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba,
desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante.
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.

Cacerola de teflón, a los bazares
o a llenarte de los más ricos manjares
que en la calle no se suelen encontrar.

Cacerola de teflón, a cocinar...

Letra y música: Ignacio Copani.

"Quiero un bicentenario distinto al centenario, hace casi cien años el campo producía y exportaba todo mientras los argentinos morían de hambre"

Discurso de la Presidenta de la Nación en Plaza de Mayo el 18 de junio de 2008. Cristina Fernández de Kirchner llamó al pacto del bicentenario. Pidió arreglar las diferencias democráticamente porque "las cacerolas y los cortes no solucionan nada".

La presidenta llamó a los dirigentes rurales "a liberar las rutas en nombre de la democracia, de la constitución y de las leyes para que los argentinos podamos producir y trabajar". "Si algún sector es representativo no tiene que cortar ninguna ruta e impedir que se transporten granos o carne. Los invitamos a que democráticamente se constituyan como partido político reclamen el voto del pueblo para ejecutar sus políticas y su modelo. Así se construye calidad institucional, así se construye democracia, así se defiende la constitucióin, y así se hace honor a la bandera y a la historia de la patria".








Fuente: honrandoargentina.com.ar