sábado, 4 de junio de 2011

Eva

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".

Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?

II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.

María Elena Walsh

viernes, 3 de junio de 2011

Soy la Mier... Oficialista


Sera porque no toco el clarín que me parece evidente
que los hijos de gente Noble son los hijos de otra gente,
que nunca pudo ver TN y sino porque esquiva el ADN, ¿por qué?
Ahí no salen letras ni fotos de lo que dice Carlotto,

lo que me pasa ya lo se,
y es que yo soy "soy la mier... oficialista".
Me gustó que bajaran el cuadrito de Videla de mi vista,
yo soy la mier... oficialista,
porque todavia me acuerdo
de los muertos que dejo el gobierno delaruista.

Yo preferí que los jubilados tengan la guita en el estado,
que los genocidas esten presos,
y que a los pobres les den un ingreso,
y pienso que un pájaro en mano siempre sera mejor
que exigir sentado en su silla deslumbrantes maravillas
como esos que en "A dos voces" hacen la tercera voz,
y es que soy, soy la mier... oficialista.
Me cae bien que nunca repriman
a los piqueteros ni a los bravos ruralistas,
por eso soy la mier... oficialista,
me convenzo cuando salen de gira
a decir mentiras los caros economistas,

Soy la mier... oficialista.
Que raro es Clarín y su periodismo
es independiente y todos opinan lo mismo,
soy la mier... oficialista.

Prefiero a Néstor con su ojo desviado
que el ojo del amo engordando el ganado,
soy la mier... oficialista.
soy una basura y mi mejor defensa
es que puede basurearme toda la prensa,
soy, soy la mier... oficialista.

Yo soy la mier... oficialista,
a mi me pagan por decir que
hay democracia y por hacerme el optimista,
y es que yo soy la mier... oficialista,
me lo dice el sobre que me da Cristina
para no repetir lo que dicen los periodistas.

Carlos Barragán.